Además del ahorro del espacio, son muchas las ventajas respecto
a los sistemas tradicionales estáticos, como:
Inmediato arranque del proceso biológico:
gracias a la carga en continuo del reactor de bio-oxidación, sin almacenamientos intermedios, el material fresco entra en contacto con la biomasa ya activada, evitando así retrasos en su activación o la necesidad de inóculos.