Los retos virales en línea se han ido popularizando a lo largo de los años.
Se pueden encontrar diversas fuentes en donde se explican que estos retos iniciaron con motivos benéficos.
Los retos consisten en grabar videos en diversas plataformas principalmente como YouTube, Instagram o TikTok poniendo como título el reto o los hashtag con el fin de poderse hacer viral.
En un inicio tenían como fin recaudar fondos, sin embargo, en la acutalidad se realizan para mostrar comportamientos divertidos o absurdos e incluso llegar a cometer acciones que ponen en riesgo la vida de quien los realiza y la de los demás.
Uno de los primeros retos que se hizo viral fue el "Ice Bucket Challenge"
Inició como una campaña para concientizar a la población sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). El primero en realizarla fue el exjugador de béisbol Pete Frates.
Las reglas consistían en aceptar el desafío, donar 10 dólares y desafiar a tres nuevas personas; o donar 100 dólares en caso de no realizarse "el baño".
La campaña creció tanto que diversos deportistas y famosos la comenzaron a realizar.
El reto de la botella inició por un concurso de talentos en una escuela de Estados Unidos con el alumno Mike Senatore, quien en frente de toda la escuela lanzó una botella de agua al aire y esta cayó de pie.
A partir de subir el video a X (antes Twitter) y tener más de 57,000 retweets, se inició el reto en línea.
Los retos llegan a ser divertidos y entretenidos e incluso en algunos casos, pueden ayudar para socializar o recaudar fondos.
Pero...hay muchos usuarios que llevan estos retos al extremo, al grado que pueden llegar a ser peligrosos.
Los cuales tienen como finalidad, espantar, atentar contra la vida y crear pánico en la sociedad.
Algunos de los que se pueden mencionar son:
"El reto de la canela", "La ballena azul", "Emma no está", "El desafío del condón", "Kyle Jenner Challenge", "Tide Pod Challenge", "La caja invisible", "Kiki Challenge", "The Bird Box Challenge", "Momo challenge", "Ayuwoki", "Juego de la asfixia", "Coronavirus challenge", etc.
El listado es interminable y cada uno de ellos pueden aumentar de riesgo.
Los retos de "La canela", "No respirar", "El desafío del condón", "Kyle Jenner Challenge" y "Tide Pod Challenge", tienen en común ingerir alguna sustancia o lastimar alguna parte de su cuerpo.
Sus orígenes varían y más que nada fueron creados para que la persona que los realiza se vuelva "famosa", tenga likes y muchas vistas o views con el objetivo de volverse virales.
Los retos de "Kiki Challenge , "La caja invisible", "The Bird Box Challenge", comenzaron como una broma pero los mismos usuarios fueron aumentado el riesgo de estos, al hacer cada uno de los retos en lugares peligrosos.
La plataforma de YouTube ha permitido diversos videos siempre y cuando no vayan en contra de sus políticas.
A partir del reto "Bird Box Challenge" YouTube ha prohibido a los usuarios compartir videos de bromas y retos peligrosos debido a las preocupaciones y riesgos en los que se han puesto diversas personas.
El "Blackout Challenge". Las autoridades de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC-CDMX) advierten que se han visto retos donde los jóvenes deben “aguantar la respiración”, provocarse asfixia o restricción del oxígeno como parte de un desafío viral
El "Rompecráneos Challenge". Consiste en que un participante hace un salto o movimiento confiado y otros participantes lo empujan, provocando una caída hacia atrás o golpe en la nuca. Ya se identificó en México secundarias con este reto.
Retos virales que implican ingestión de sustancias tóxicas, alimentos peligrosos o combinaciones de riesgo
Por ejemplo, retos globales como el consumo de cápsulas de detergente o de sustancias nocivas también han sido mencionados por autoridades mexicanas.
Factores psicosociales: La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que en la adolescencia la necesidad de aceptación social, experimentación, pertenencia a grupos y la presión de los “me gusta” y seguidores facilita que los jóvenes participen en estos retos.
Su difusión a través de plataformas como TikTok, Instagram, YouTube los hace más accesibles, visibles y replicables.
Los retos a menudo llevan “instrucción”, “desafío de valor”, o “prueba de coraje”, lo que los hace atractivos para quienes buscan visibilidad o pertenencia.
El "Coronavirus Challenge", que surgió por parte de una TikToker, que consisitía en lamer inodoros públicos para desafiar el COVID-19 con tal de conseguir vistas.
TikTok ha retirado el vídeo por considerar que "el contenido no es adecuado", sin embargo, el video estuvo en línea durante varias horas.
El “reto clonazepam” o “el que se duerma el último, gana”, un desafío que se volvió viral en TikTok, que comenzó a alterar a las ha alertado a las autoridades de Ciudad de México desde principios de enero del 2023, cuando advirtieron de lo peligroso de seguir este tipo de retos que poenen en riesgo la vida de los menores.
Ocurre cuando los medios de comunicación quieren informar sobre un reto viral basándose en lo que dicen otros sitios, sin hacer su propia verificación.
Esto provoca que “rápidamente hagan su propia versión para tratar de ganar popularidad”
Supervisar contenido en redes sociales y plataformas que estos retos suelen usar para viralizarse.
Establecer reglas claras sobre participación en retos virales: si algo parece “inusual”, “arriesgado”, “potencialmente ilegal” o “potencialmente dañar a alguien”, no hacerlo solo por viralidad.
Enseñarles a pensar: ¿qué podría salir mal? ¿vale la pena el riesgo? ¿podría terminar en hospital, daño permanente o muerte?
En el ámbito escolar: las escuelas podrían emitir comunicados, incorporar charlas de prevención, monitorear actividades virales y tener protocolos frente a desafíos peligrosos.