Tener una visión compartida.
Trabajar con disciplina y responsabilidad.
Superar problemas de desalineación, roles difusos y decisiones reactivas.
Medir y mejorar continuamente.
Visión: todos en la empresa entienden hacia dónde va el negocio y cómo llegarán.
Gente: tener a las personas correctas en los puestos correctos.
Datos: tomar decisiones basadas en números claros, no en suposiciones.
Problemas: resolver los problemas reales desde la raíz.
Procesos: documentar y seguir los procesos esenciales de forma consistente.
Tracción: ejecutar con foco, disciplina y responsabilidad.
V/TO (Vision/Traction Organizer): un canvas que define misión, visión, metas a 10 años, metas a 3 años, metas anuales y prioridades del trimestre.
Rocks: metas trimestrales claras para cada miembro clave del equipo.
L10 Meetings: reuniones semanales de 90 minutos con un formato estructurado.
Scorecard: tablero con métricas semanales para tener el pulso del negocio.
IDS (Identify–Discuss–Solve): metodología para resolver problemas de raíz.
GWC Test: para evaluar si una persona “Lo Entiende, Lo Quiere y Puede Hacerlo”.
Definir claramente el rol de cada líder y equipo.
Enfocar los esfuerzos en metas trimestrales realistas (Rocks).
Eliminar cuellos de botella y dependencia de ciertas personas.
Dar visibilidad a datos clave (por ejemplo: cantidad de clientes activos, tickets abiertos, velocidad de entrega, etc.).
Evitar la gestión por reacción y priorizar el trabajo importante.
Falta de foco y prioridades cambiantes.
Problemas de comunicación entre áreas.
Roles mal definidos o superposición de tareas.
Falta de datos para tomar decisiones.
Problemas recurrentes que nunca se resuelven bien.
Sensación de estancamiento, caos o crecimiento desordenado.
Dirección general
Ventas
Marketing
Operaciones/implementación
Finanzas
Servicio al cliente (si aplica)