UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CHIAPAS
ESCUELA DE HUMANIDADES CAMPUS IV
Licenciatura en pedagogía
Materia:
TIC aplicadas a la educación
Profesor:
Guillermo Clavijo Brito
Realizado por:
Elvira Patricia Díaz Rodríguez
A 25 de febrero del 2022
Es la agresión para ejercer poder sobre otra persona. Concretamente, los investigadores lo han definido como una serie de amenazas hostiles, físicas o verbales que se repiten, angustiando a la víctima y estableciendo un desequilibrio de poder entre ella y su acosador.
El bullying puede ser llevado a cabo por una o más personas, quienes dedican esfuerzos sostenidos al acoso, la burla, la intimidación física y la humillación pública de la víctima.
Intencionalidad:
Son actos premeditados con el fin de provocar daño o agredir a otro.
Persistencia:
Se trata de actos que se repiten y se prolongan durante un tiempo.
Asimetría de poder:
Existe un desequilibrio y desigualdad de fuerzas entre el abusador o abusadores y el abusado.
Naturaleza social del fenómeno:
Ocurre frente a otros compañeros, espectadores o cómplices que pueden legitimar el comportamiento del agresor o simplemente apoyar.
Los motivos por el que se produce el bullying responden básicamente a una predisposición a la violencia en el agresor por motivos psicológicos y de personalidad, y un entorno familiar y social con antecedentes de violencia o de justificación hacia la misma. Una deficiente pedagogía sobre lo que es el bullying y el deber de denunciarlo puede empujar a los compañeros de la víctima a actuar como sujetos pasivos, reforzando de esta manera este deplorable comportamiento y ayudando a que se perpetúe, sin que pueda ser atajado a tiempo por los profesores o padres.
Bullying físico: Incluye golpes, empujones e incluso palizas entre uno o varios agresores contra una sola víctima. En ocasiones, se produce también el robo o daño intencionado de las pertenencias de las víctimas.
Bullying psicológico: En este caso existe una persecución, intimidación, tiranía, chantaje, manipulación y amenazas al otro.
Bullying verbal: Son acciones no corporales con la finalidad de discriminar, difundir chismes o rumores, realizar acciones de exclusión o bromas insultantes y repetidas del tipo poner apodos, insultar, amenazar, burlarse, reírse de los otros, generar rumores de carácter racista o sexual, etc.
Bullying sexual: Se presenta un asedio, inducción o abuso sexual o referencias malintencionadas a partes íntimas del cuerpo de la víctima.
Bullying social: Pretende aislar al niño o joven del resto del grupo, ignorándolo, aislándolo y excluyéndolo del resto.
Ciber-bullying o bullying cibernético: Con la penetración de las nuevas tecnologías, cada vez es más frecuente este tipo de actos.
La destrucción de la autoestima, el desarrollo de fobias sociales y la sensación de culpa son apenas algunas de las consecuencias posibles, cuya identificación y tratamiento requieren a menudo ayuda terapéutica, incluso una vez llegada la adultez.
Además hay consecuencias a más breve plazo, como las conductas violentas de resarcimiento de parte de la víctima, que cansada de vivir en el miedo y la indefensión, es empujada a conductas criminales, como a menudo ocurre en los tiroteos y asesinatos masivos de las escuelas estadounidenses.