Orfeo ha sido el músico más excepcional que ha existido. Cuando nació el hijo de la musa Calíope, en los campos de Tracia, todos los dioses se llenaron de alegría porque finalmente había un mortal capaz de desarrollar el arte de la melodía. Todo en él era armonía, equilibrio, pasión y temple. Su canto era capaz de despertar emociones olvidadas, apaciguar a las fieras del monte y cambiar el clima