La lucha para ejercer el derecho de aparición en espacios no-corporeizada o transfronterizos, donde se sustentan redes, vidas y aparecen nuevos códigos, se deberá realizar de forma insistente en aquellos lugares y momentos que se nos esconde, que se nos elimina; donde se expone la violencia de género, y
así utilizar a nuestro favor toda esta experiencia común, con todas las comunidades vulnerables, y que puedan llegar a transformarse en base a su resistencia organizada. Esta mirada es fundamental en cualquier lucha por la democracia