Es un lenguaje de queries para definir qué datos queremos pedir a un API. Lo más interesante es que con GraphQL es el cliente, el Frontend, el que decide qué datos pedir y de qué forma al servidor, lo que quiere decir que si mañana necesitamos un dato adicional o dejamos de necesitar un dato no es necesario modificar el Backend, simplemente cambiamos la query de GQL en el cliente y listo.